20 de mayo de 2024

Escucha del pensionista que envió cartas bomba a causa de la guerra en Ucrania: «En su teléfono puedes ver preguntas sobre cómo preparar los dispositivos»

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La Audiencia Nacional inició este lunes la vista de jubilación por robo Pompeyo González, acusado de enviar seis cartas bomba en protesta por el apoyo de España a Ucrania frente a la invasión rusa. Las cartas fueron enviadas a La Moncloa, el Ministerio de Defensa, las embajadas de Estados Unidos y Ucrania, una empresa de Zaragoza que produce material militar y el centro de satélites de la base aérea de Torrejón de Ardoz.

Fiscal Ana No pide al tribunal imponer 22 años de prisión: 10 por un delito de terrorismo causante de lesiones y 12 por un delito de fabricación de artefactos explosivos con fines terroristas. Para el empleado de la embajada de Ucrania que resultó herido en una mano por la explosión de una carta, pide una indemnización de 1.500 euros. La AVT también ejerce la acusación popular.

En el primer día de los tres previstos para el juicio declararon algunos de los policías que participaron en la investigación que condujo a la detención del sospechoso, de 75 años, en Miranda de Ebro (Burgos) en enero de 2023.

Entre los agentes que declararon se encuentran los que examinaron el teléfono y el ordenador del acusado, donde encontraron pruebas que apuntan a su responsabilidad: «En el teléfono del investigado hay consultas web sobre cómo preparar artefactos explosivos. Las sospechas que teníamos se confirman». dijo uno de los policías.

Explicó además que en sus dispositivos también encontraron «mucho contenido de canales de propaganda mediática sobre el conflicto entre Rusia y Ucrania y muchas búsquedas en Google sobre cómo fabricar un artefacto explosivo». Asimismo, se descubrió que visitó los sitios web de los lugares que recibieron las cartas bomba.

Pero lo que llevó a su arresto fue el seguimiento postal de los envíos. En algunas de las cartas se encontró el matasellos de un centro de distribución de Correos en Valladolid. La visualización de las imágenes del escáner desde esa instalación permitió rastrear los paquetes y hacer un seguimiento inverso hasta llegar a Miranda de Ebro.

La Policía Nacional instaló un dispositivo de vigilancia en los alrededores de su domicilio y recogió restos de la basura, de la que encontró coincidencias de ADN encontradas en las cartas, además de otros materiales utilizados en los explosivos. Amazon confirmó que había comprado los sobres usados, así como material apto para explosivos.

La defensa del imputado solicitó al tribunal que Pompeyo González respondiera las preguntas en último lugar, por lo que el juicio no arrancó con la habitual declaración del imputado, quien quedó en libertad provisional en abril de 2023. A pesar de las abrumadoras pruebas acumuladas, incluido el ADN, el imputado negó ser el autor de los hechos.

Además, en otra línea de defensa, su abogado cuestiona el carácter terrorista de los hechos. En su defensa niega que tuviera intención de perturbar el orden público y que las cartas tuvieran la importancia suficiente para ello.

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