20 de mayo de 2024

Actualizado

El gobierno de Francina Armengol compró 1,4 millones de mascarillas a la empresa Soluciones de gestión de Koldo García y con un valor de 3,7 millones de euros. El ex director de Servicio de salud del Islas Baleares, Manuel Palominotener ante la comisión de la Congreso investigando contratos de insumos médicos durante la pandemia, que fue él quien contactó a Koldo para realizar esta compra.

Palomino también confirmó que pese a comprobar que las mascarillas suministradas no eran aptas para uso hospitalario porque eran de mala calidad FFP2El Govern Balear decidió conservarlo, no reclamarlo e incluso emitir un certificado de conformidad a la empresa Soluciones de Gestin, para formar un stock de seguridad en caso de que fuera necesario no proporcionar grupos hospitalarios hasta que terminara la pandemia.

El exdirector del Servicio de Salud explicó que el 25 de abril recibió una llamada de Ministerio de Fomento le informó que iba a realizar una importación masiva de insumos médicos desde Porcelana. Palomino asegura que no recuerda quién lo llamó, pero sí sabe que esa persona le dio el número celular del asesor del ministro, Koldo García, a quien contactó para expresarle su interés de sumarse a esta participación masiva de importación.

Koldo, según su historia, lo pone en contacto con Igo Rotaeche, empresario de Management Solutions, a quien pidió detalles para llevar a cabo la adquisición de 1,4 millones de mascarillas. «El resto del pedido», dijo, «parecía ir adif y Puertos estatales«.

También aseguró que el lote contaba con informes del gobierno chino que aseguraban que cumplía con todos los requisitos y que el pago se realizó una vez recibido. El Centro Nacional de Materiales de Protección Luego certificó que las mascarillas no cumplían con el nivel de filtración requerido para la calidad FFP2 y por lo tanto no podían usarse para uso hospitalario. Por tal motivo, según Palomino, se almacenó como stock de seguridad y por lo que se decidió no presentar reclamo. De hecho, el reclamo nunca se hizo y las mascarillas caducaron sin ningún uso. Manuel Palomino sólo accedió a emitir un informe recomendando la apertura de un expediente de reclamaciones días antes de que asumiera el nuevo Gobierno balear, del PP.

Lo que el compareciente no pudo explicar es por qué el consejo de gobierno de las islas donde se adquirieron las mascarillas FFP2, cuando en realidad sólo se podían asimilar con cualidades KN95. Ni por qué dos meses después se expide un certificado a Management Solutions que considera el lote correcto y satisfactorio. En este punto incluso afirmó que se trataba de una «cuestión de protocolo».

Ni este certificado ni el que indicaba que las mascarillas no eran de calidad suficiente fueron incluidos en el expediente relativo a la compra realizada en el Guardia Civil cuando emprende sus investigaciones. Sobre este tema, Palomino transfirió la responsabilidad al Departamento de Contratación del Servicio de salud.

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