Un PSOE-A con la sonrisa helada
En la casona de la calle San Vicente de Sevilla donde tiene su sede el PSOE andaluz, el lunes se respiraba una sensación de aire de alivio. La sonrisa en los rostros era genuina porque a nadie se le ocultaba que una dimisión del presidente del Gobierno abría una crisis de consecuencias insospechadas para el partido en pleno proceso electoral en Cataluña y en Europa. Para Juan Espadas, la continuidad de Sánchez es una garantía de que su apoyo en Ferraz sigue intacto. A menos que sea el propio Sánchez el que esté convencido de la necesidad de dar otro impulso a la oposición en Andalucía y aproveche los cambios derivados de la marcha de Teresa Ribera al Parlamento Europeo para darle otro destino. Se trata de una opción que el propio Espadas podría barajar, según algunas fuentes socialistas, aunque el senador reitera que su «foco» sigue estando en Andalucía.
Con su decisión de continuar en el cargo, el presidente del Gobierno ha dado un puntapié al frente debate de sucesión que él mismo abrió con su amenaza de dimisión. Y cuando se abre melón En un partido es muy complicado volver a cerrarlo. El PSOE sabe que tendrá que convivir con la amenaza de que Sánchez haya convertido en una nueva incapacitadoPuedes presionar el botón de expulsión en cualquier momento.
Una de las consecuencias de abrirlo caja de Pandora de la sucesión es que Ferraz consiguió volver a congelar los cambios que algunas voces del partido le reclaman en el PSOE andaluz. La misma semana se volvió a confirmar -si se tienen en cuenta las encuestas del Consejo- la fracaso de la estrategia de la oposiciónincapaz siquiera de reunir apoyo para un Juanma Moreno inmune al desgaste de la gobernanza a medio plazo.
El último Barómetro del Centro de Estudios Andaluces (Centra), el CIS andaluz, ha confirmado la fortaleza de la mayoría absoluta del PP si hoy se repiten las elecciones: una estimación de votos del 43,1% y un rango de escaños entre 58 y 61, incluso por encima de la histórica victoria de las últimas elecciones autonómicas, las de 2022.
La encuesta de Centra -organismo dependiente del Ministro de Presidencia- también indica la satisfacción de una mayoría de andaluces con la situación política y económica de su región en contraste con lo que piensan de la situación del país. Estos resultados apoyarán la tesis del PP y del propio Juanma Moreno de que Andalucía es un «burbuja de estabilidad y progreso» o, al menos, así lo perciben algunos de los encuestados.
Sectores críticos del PSOE andaluz con los que habló creen que «con Sánchez o sin Sánchez el papel de Espadas en el PSOE andaluz está amortizado» y señalan precisamente los datos del GOS andaluz como argumento de que «no funciona». También están convencidos de que tarde o temprano será el presidente del Gobierno quien opte por sustituir a Espadas. Y confían en que con la vuelta del verano Sánchez active un proceso de congresos que culminará con la elección de nuevo líder (o líderes) en Andalucía. Así que, independientemente de que se ofrezca Espadas o no, «habrá una alternativa», afirman las fuentes. El problema de este movimiento es la falta de candidatos. Pero su discurso es cada vez más compartido por gente. voz bajainclusivo militantes y funcionarios públicos quien en su día apoyó a Juan Espadas.
Las listas europeas
Además, el snob que se postula para el elecciones europeas del 9 de junio, en el que el PSOE andaluz sólo consiguió incluir a la ya eurodiputada Lina Gálvez en puestos de salida -en el número seis-, lo que ya no puede considerarse una apuesta del líder andaluz. Los siguientes candidatos andaluces aparecen primero en los puestos 22 y 24 y sólo este último, ocupado por la alcaldesa de Montoro, Ana María Romero, se puede atribuir a una decisión directa de Espadas.
El jarro de agua fría en las listas europeas coincide con el entusiasmo contenido demostrado por el PSOE andaluz y el propio Espadas en la movilización socialista para pedir a Sánchez que no dimita tras sus cinco días de reflexión. Sólo en el último momento reaccionó el PSOE-A.
La ministra María Jesús Montero estuvo hasta la fecha la opción más sólida asumir la dirección del partido en Andalucía. Pero, exaltada como número dos del PSOE y del gobierno de España, y tras un reconfortante fin de semana en el que su nombre sonó como el sustituto natural del propio Pedro Sánchez, cuesta imaginar que ahora quiera ir a la presidencia. retorno de la región. política para reactivar la estrategia de oposición al inestable gobierno del PP.
La realidad es que la dificultad de Espadas para articular una estrategia de oposición eficaz se debe en gran medida a las políticas del gobierno de Pedro Sánchez, como también lo demuestran las respuestas de los andaluces a las preguntas de CENTRA. La diferente percepción de la realidad de Andalucía y la realidad de España muestra un hueco a favor de los intereses electorales del PP andaluz. Y mientras Pedro Sánchez insista en negociar financiación autonómica o reformas importantes con el separatismo catalán y el nacionalismo vasco, al PSOE le resultará difícil recuperar el voto perdido en Andalucía. En algunos ámbitos se ha asentado la idea de que, hasta que el PP gobierne en España (con o sin Vox), el PSOE andaluz no saldrá de su viaje por el desierto.
Espadas, que como portavoz del Senado se convirtió en el principal adalid de las políticas y estrategias de Sánchez, parece condenado a elegir entre susto o muerte. Sánchez es su principal valedor, pero es su política la que ha marcado plomo en sus alas. La sonrisa del PSOE andaluz es hoy una sonrisa congelada a la espera de que se resuelva la incógnita abierta tras la aplazada dimisión del presidente.
