20 de mayo de 2024

Defensa suspende de servicio y sueldo al capitán que dirigió el ejercicio de Cerro Muriano en el que murieron dos militares

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Actualizado

El Ministerio de Defensa suspendió de servicio y sueldo al capitán Ignacio Zigaresponsable del ejercicio en Cerro Muriano (Córdoba) en el que dos militares se ahogaron el pasado 21 de diciembre, tal y como adelantó el canal Ser y pudo confirmar .

Según publica este jueves el Boletín Oficial de Defensa (BOD), el terminación en destino Ziga tras la solicitud a la Ministra Margarita Robles por parte de los familiares de los militares fallecidos.

El cabo Miguel Ángel Jiménez Andjar y el soldado Carlos León Rico fallecieron el 21 de diciembre de 2023 durante maniobras acuáticas en la base militar de Guzmán el Bueno. Cerro Muriano (Córdoba). El ejército realizaba un ejercicio para cruzar cursos de agua, pero no podían salir de la laguna. Finalmente, sus cuerpos sin vida aparecieron horas después, tras la intervención de los equipos de rescate y emergencia.

Además de los dos fallecidos, también Otros dos soldados tuvieron que ser rescatados.quien tuvo que ser atendido por el equipo médico por «síntomas de hipotermia».

Ausencia de medidas de seguridad

El resumen abierto para explicar lo ocurrido en la base militar revela, tal y como publica , la falta de planificación, la situación de pánico vivida por el grupo esa mañana y la ausencia de medidas de seguridad adecuadas para un ejercicio de ese tipo. Los soldados se vieron obligados a cruzar el lago, cuya profundidad alcanza los cuatro metros, con un lastre de casi siete kilos en sus mochilas. Carlos León comenzó a sumergirse y terminó ahogándose. Su compañero Miguel Ángel Jiménez también murió intentando salvarlo. El responsable de esa maniobra, el capitán Ignacio Ziga Morillas, está imputado junto al teniente. Jaime Tato Garrido y el sargento Gustavo Álvarez Estupín.

Los investigadores dedican un gran apartado al análisis de un elemento central del accidente: las deficiencias del llamado aro salvavidas, una cuerda que estaba atada de un árbol a otro al otro lado de la laguna. Los soldados debían aferrarse a él si en algún momento veían que su integridad corría peligro. Uno de los comandantes interrogados, que estuvo presente el día de los hechos, dijo: Se especifica que nadie debe agarrarse de la cuerda, excepto en caso de emergencia. Pero este elemento indispensable no se encontraba en las mejores condiciones, según las declaraciones recogidas por los investigadores. La cuerda no estaba muy segura y se recomendó (a los soldados) no agarrarse al mismo tiempo si era necesario, testifica otro de los militares que estuvo presente en la fatal maniobra.

El ejercicio comenzó a las 09:00 de la mañana. La cola ya estaba formada. El día anterior, el propio Ziga había avisado de que sería necesario apretarlo por la mañana porque no confiaba en que permaneciera intacto tantas horas. Los soldados comenzaron a entrar en fila india al agua, cuya temperatura no superaba los cuatro grados. La situación salió mal en poco tiempo. Unos minutos después del inicio de la prueba, algunos empezaron a tener problemas para mantener la cabeza fuera del agua, creando un ambiente extremadamente tenso, inquietante y estresante.

Comenzaron a escucharse voces pidiendo ayuda. Los gritos continuaron (…), según el resumen revelado por este diario. Lo peor estaba aún por llegar. Cuando se mojaron por completo, comenzaron a utilizar el aro salvavidas para ayudarse, pero por momentos éste perdía tensión, perdía su utilidad para sostener el bastón (…) la cuerda finalmente se aflojó. En un momento dado – continúa otro testimonio – el capitán Ziga ordenó cortar la cuerda y así fue. Dos o tres veces se escuchó al capitán ordenar ‘cortar la cuerda, cortar la cuerda’, recordó. Muchos de los soldados que allí se habían reunido, según se desprende del sumario, comenzaron a saltar al agua para ayudar a todos sus compañeros. Observaron, según el informe, las dificultades que tenía Miguel Ángel Jiménez para mantener la cabeza a flote. Carlos Len tampoco estaba.

«Que venga la Guardia Civil con una picada»

Posteriormente se dieron cuenta de que el cabo León se había hundido bajo el agua. Minutos después se dieron cuenta que Miguel Ángel Jiménez tampoco estaba. Ziga llama al 112. Soy el capitán de las Fuerzas Armadas. Estoy en el Campo de Maniobras de Cerro Muriano ¡Un soldado se ahogó en el lago!

Necesitamos que alguien se sumerja lo más rápido posible y que venga un helicóptero. No lo encontramos. Anda, iré a ver, me da igual que venga la Guardia Civil. Y haz una segunda llamada. Soy el capitán al que llamé recientemente. Un ahogado durante maniobras en Cerro Muriano. Quiero saber la situación. llamé Tenemos una persona desaparecida dentro del campo de maniobras. Necesito urgente que la Guardia Civil bucee.

El sumario también incluye la notificación del cabo Pereira, presente en la maniobra, solicitando ayuda a los servicios de emergencia del mismo lago.

-“Hola, buenos días, cabo Pereira”.

-«Mira, llamamos al 112 para ampliar la información de lo que está pasando, porque el resto de operaciones nos lo exigen».

-«Tenemos una persona desaparecida, en un lago dentro del campo de maniobras. Y tenemos que… Ya me comuniqué con los bomberos y van a traer equipo para sacarlo. No sé la profundidad. Eso no te lo puedo decir, me imagino que habrá desaparecido como a las nueve y algo así. El ejercicio comenzó alrededor de las nueve de la mañana. La práctica estuvo dirigida por el capitán y todo quedó demarcado. Estábamos todos ocupados cruzando el lago».

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