7 de febrero de 2023

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El Gobierno y el Partido Popular retomaron las negociaciones para abordar la reforma constitución que se permite cambiar Artículo 49 Suprímase el término «inhabilitado» y reemplácelo por la palabra «inhabilitado». Cambiar a pesar de que los socialistas y plural A día de hoy están dispuestos y convencidos a hacerlo.La reforma lleva un año estancada, sin poder llevarla a cabo, lo que ha provocado críticas y decepción del sector. Este martes se reunieron en el Congreso el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, y el vocero del Partido Popular, Koca Jamara. El propósito es arreglar la reparación. Carta Magna Solo por ese artículo, por no abrir una sandía o hacer una reseña completa, un miedo que genera desconfianza hacia plural Ante las intenciones que puedan tener formaciones nacionales o incluso Unidas Podemos.

Este temor se explica en gran medida por el hecho de que hasta ahora los dos grandes partidos no han podido llegar a un acuerdo. En la cita de este martes también acudieron a la reunión los enviados de La Moncloa Rafael SimancasFM con recortes– Manifestaron su intención de ‘ajustar la reforma a Artículo 49 de la constitución.” Por tanto, el Gobierno procederá ahora, tras abrir camino con el Partido Popular para consensuar un texto común, a dialogar con el resto de los grupos presentes en Congreso. De ahí que hoy no haya acuerdo, y el Gobierno y el Partido Popular comenzaron a “hablar en los próximos días”, a la espera de ver qué resultaría del diálogo con las formaciones nacionales.

“Acordamos ceñirnos a la reforma del artículo 49, que es un tema en el que existe un amplio consenso político y social”, dijo el ministro. Bolaños. El Gobierno quiere trasladar la calma al Partido Popular, pero ahora debe trabajar en este escudo ante posibles denuncias de que algunas formaciones pueden verse obligadas a utilizar este cauce para otros fines o aspiraciones políticas.

Gamara celebró alinearse con el Gobierno en este ámbito, pero se quejó de que Pedro Sánchez y Alberto Núñez Figo ya habían hablado de esta «oferta» de acuerdo en abril del año pasado «y hasta el día de hoy no se ha podido» probar con claridad con el PSOE. «Tomó mucho tiempo» lidiar con esto, agregó, «pero si todos queremos, seremos ágiles» para resolverlo.

El PP alegó que la «prueba» del nuevo texto del artículo 49 es la opinión del Consejo de Estado. «Y hubo acuerdo sobre eso», confirmó Gamra. Por otro lado, Al-Islah solo se aferra al citado artículo para que “nadie aproveche esta circunstancia para otros fines”, en referencia a que los socios parlamentarios del Gobierno intentan hacer más cambios.

Coca Jamara.
Coca Jamara.Aragón enérgicoEFE

El mismo martes, con motivo de la comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso, su portavoz, Aitor Esteban, recordaba al titular del poder ejecutivo el acuerdo entre ambos partidos para “modificar la legislación para poder acomodar diferentes sentimientos de pertenencia; en definitiva, para dirigir el simposio nacional vasco y catalán». En este sentido, ha dejado entrever claramente una posible reforma constitucional que podría emprenderse en el corto plazo.

«Inevitablemente tendremos que ser nosotros los que tengamos que dar este debate, y si, como he hecho yo, abres el melón constitucional en el último año de la legislatura, es una ocasión obligada para poder poner a prueba tu voluntad, otra que el hecho de que haya una mayoría suficiente, pero es necesario comenzar a poner algunos temas sobre la mesa sin siquiera avanzar, al menos debatir. El último año de la Asamblea Legislativa es el momento adecuado, porque la reforma constitucional requiere algunos artículos, y Esteban añadió, tras la aprobación de las Cortes, su disolución y ratificación por las nuevas Cortes.

Y no solo formaciones nacionales. Por ejemplo, el gobierno de la Comunidad Valenciana, e incluso el Partido Popular de esta región, llevan tiempo reclamando reformar la disposición adicional segunda de la Constitución para reintegrar código civil valenciano.

Lo afirman con el argumento de que lo consideran “la solución más adecuada para lograr el reconocimiento del pleno ejercicio de la competencia exclusiva de la Generalitat para conservar, desarrollar y modificar el Código Civil de Valencia, expresamente prevista en el artículo 49-1 II de los Estatutos de Autonomía de la Comunidad Valenciana pero cuya eficacia se ha visto obstaculizada por la interpretación restrictiva y persistente que el Tribunal ha hecho de él el Constitucionalismo.”

Félix Bolaños.
Félix Bolaños.Aragón enérgicoEFE

A estas exigencias hay que sumar otro posible temor, y otra consideración a la hora de emprender una reforma constitucional: Artículo 167 de la Carta Magna dispone que si se hiciere una reforma al efecto, será sometida a referéndum para su ratificación cuando, dentro de los quince días siguientes a su aprobación, sea convocada, por la décima parte de los miembros de cualquiera de las Cámaras.

Es decir, cuando lo exijan 35 diputados, cantidad que podemos lograr unidos sumando un diputado de otro partido, o una coalición de formaciones nacionales. Por lo tanto, también puede darse el caso de que algunos partidos lo vean como una oportunidad para aprovechar este cambio en el artículo 49 como un medio para realizar un referéndum y convertirlo en una impugnación de la validez del texto constitucional.

Todo ello explica que el Gobierno persiga el objetivo de «sentarse con el resto de formaciones» sobre la base de un «texto consensuado». Es decir, intentar llegar con todo cerrado y pactado y pactado para evitar los sobresaltos que llevan a esta reforma del amplio consenso social en una sandía abierta que pone bajo control la Carta Magna, en pleno año electoral.

Ante la demanda de Bolaños de revocar el CGPJ, el PPP le dijo que «sería bueno que» se sustituyera la plaza vacante en el Tribunal Constitucional -por la dimisión del juez de instrucción por enfermedad- para que «el Tribunal puede funcionar a pleno rendimiento, con los 12 jueces que establece la Constitución”.