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Gabriel Rovian Tilda De "situación" La Ley de Memoria Democrática acusa al gobierno "Cobarde": "Es una pena"

  • Política El gobierno aprueba la Ley de la Memoria «para que no se repita» la guerra y las acusaciones contra el Partido Popular: «No puede ser contra un partido democrático»
  • Congreso La Comisión de Equidad y Reconciliación exige que la nueva ley de memoria democrática sea devuelta al gobierno y ofrece un texto alternativo

«La pregunta no es por qué somos tan duros; la pregunta es por qué eres tan cobarde». En una semana marcada por la publicación de los presupuestos generales del estado y el acuerdo entre el Partido Socialista Palestino y el Partido Popular de Pakistán para renovar algunos órganos constitucionales, la Ley de Memoria Democrática pasó este jueves su primera prueba en la Cámara de Representantes, una oportunidad que el ERC aprovechó. -formación que de momento se niega a apoyar presupuestos- para enfatizar su desacuerdo con una norma, como dicen, no es más que un «status».

En estos términos, y ante la mirada del ministro de la Presidencia, Relaciones con los Tribunales y Memoria Democrática, Félix Bolaños, el presidente republicano del Congreso, Gabriel Rovian, deploró las múltiples falencias que, según su grupo parlamentario, Varias enmiendas a la regla se discutieron en su totalidad el jueves, incluida una del ERC. Una enmienda, descrita por Ruffian, emitió una «legítima defensa» de las víctimas y se dirigió a todos los «antifascistas en la Cámara».

La ERC ya ha votado en contra de la Ley de Memoria Histórica de 2007, impulsada por el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero. Este jueves, Ruvian dedicó su discurso a Juan TardaQuien dirigió el grupo parlamentario hace 14 años. Para los republicanos, la ley de la «buena» memoria debe contar con el visto bueno de los tres partidos «históricos»: PSOE, ERC y PNV. Ahora no pasa nada.

Así, Ruffian consideró el «primer antifascista» que la Ley de Memoria Democrática definió como «ilegítimo» – no «nulo» o «ilegítimo» – que el régimen surgió de un golpe de Estado. Ha denunciado que el gobierno «no tiene fallas» para «declararlo fascista» en línea con los supuestos internacionales de hace varias décadas, lo que a él le parece un signo de «cobardía» para un CEO que se define como progresista.

La ley de la memoria sin memoria

Por otro lado, el líder de la Comisión de Equidad y Reconciliación del Congreso lamentó que el texto, que fue aprobado por el Gabinete en junio pasado, no especifica «ningún mecanismo único», ninguna «compensación» ni una forma de presentar un «reclamo de herencia». “Brindar reconstrucción e indemnización a las víctimas es real y posible. Ella despidió «Es una pena». La ley de la memoria sin memoria.

De la misma forma, Ruffian cuestionó la utilidad de una fiscalía en particular, tal como la impulsa la nueva ley, si solo pudiera «investigar», pero no «denunciar», como si fuera, bromeó, «Inquisidor Privado». «Me levanto de nuevo», explicó a los miembros presentes en el pleno de la Cámara de Representantes.

Otro punto criticado por el republicano es el que enfatiza la «responsabilidad voluntaria» de los «criminales y torturadores» de cerrar las heridas abiertas. Una idea que Ruffian ignoró por completo. «En un país donde el niño caminaba llevando medallas hasta su muerte», dijo.

Ruffian tampoco reprende a Bolaños, «reconociendo o reparando con valentía e inequívocamente el daño causado» a la lengua y cultura catalana, vasca o gallega durante la dictadura, ni «honra abiertamente» la memoria de las víctimas españolas deportadas a los campos. Enfoque nazi. Finalmente, lamentó que el texto no dedicó “ni una línea” a “la condena del liderazgo de la Iglesia católica durante el régimen”.

«cicatrización de la herida»

Frente a esto, el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, defendió el Proyecto de Ley de Memoria Democrática, insistiendo en que es una norma que «neutraliza el olvido» y defiende a las víctimas condenando «todas las formas de totalitarismo político».

Destacó que la ley «cura las heridas y calma los daños» provocados por la dictadura, la guerra y el golpe 36 «sin distinguir entre las víctimas». Bolaños destacó que “memoria” es “política de Estado” porque “condenar la dictadura es democracia” y por tanto “no hay lugar para elogiar el golpe o denunciar las violaciones de derechos humanos durante la guerra y la dictadura”.

Destacó que «el proyecto pretende reconocer la verdad» antes de insistir en que «no habrá parte de la historia en la ley» porque es «la ley del acuerdo y compromiso», «de reunificación y compensación».

Ante la evidencia de que algunos socios del gobierno, especialmente la Comisión de Equidad y Reconciliación, están descontentos con el alcance del reglamento, el Ministro de la Presidencia extendió la mano del Poder Ejecutivo para aceptar las enmiendas y mejoras de todas las fuerzas parlamentarias. .