27 de enero de 2023

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La incidencia de coronavirus disminuye levemente en toda España, pero ya está aumentando en diez comunidades Sociedad

Varias personas protegidas con máscaras pasean por el paseo marítimo de Barcelona el 23 de enero.
Varias personas protegidas con máscaras pasean por el paseo marítimo de Barcelona el 23 de enero.Alberto garcia

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El informe del Ministerio de Salud de este martes sobre el coronavirus indica tendencias a la baja en los principales indicadores, pero muy débiles. La cuestión clara, que es también el parámetro que indica el debate, es la prevalencia de 14 días por 100.000 habitantes. Este martes, el descenso fue mínimo, 1,17, y se sitúa en 127,8. La curva reflejada por este indicador ya es prácticamente plana. Además, si los datos se toman por comunidades, se observa que ya hay una mayoría de ellos en los que la tasa ha subido desde el día anterior: Andalucía, Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura, Galicia, Murcia, Navarra y País Vasco, además de Melilla.

Ante esta situación, la pregunta es qué es lo que preocupa a los especialistas, si nos dirigimos a una cuarta ola o si hay margen para detenerla. En una pandemia con tantos factores científicos (variantes, vacunas), políticos (reloj vespertino, cierre de área, control de capacidad) y personales (uso de máscaras, distancias, restricción de reuniones) hay diversidad de opiniones, aunque la mayoría lo ve, con menor o menor intensidad, como es muy probable.

Rosario López, directora de investigación de la Fundación para la Investigación en Salud (Fuinsa), confirma que es normal que cuando una curva llega a niveles bajos, se ralentice, diciendo que ‘el mantenimiento de las medidas debe continuar con su declive’. Pero sostiene que hay incertidumbre: es difícil hacer predicciones con valores que dependen de tantos factores. El primero, sostiene, es que no se deben levantar las restricciones. La segunda es que los modelos existentes no incluyen el impacto de las vacunas, que dice que son cruciales.

Este especialista intenta seguir siendo optimista, pero Joan Caylà, presidente de la Sociedad Española de Epidemiología, cree que “todo apunta a una probabilidad bastante alta de que suba. [la incidencia del virus]”. El médico señala que según datos del Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDC) de los cinco principales países de Europa, esto ya está ocurriendo claramente en Italia y Francia, «y este último está de nuestro lado». En Alemania ya hay un repunte, y solo Reino Unido y España mantienen el descenso. «En Italia están cerrando ahora, y aquí estamos al revés».

Esta mínima disminución a la baja de la incidencia se esperaría si el valor se acercara a 0, dice Rafael Ortí, presidente de la Asociación Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (SESPMPH). Pero el caso es que ocurre por encima de 120. «Hay un oleaje», dice, un grado de prevención de la transmisión que las medidas no pueden eliminar. Ortí cree que por ello habrá una cuarta ola, que será más pronunciada cuanto antes se produzca. Sin embargo, advierte que será inferior a este último y que no será un comportamiento común. Cree que una autonomía como la Comunidad Valenciana, donde vive, que ya está por debajo de los 50, la verá mucho menos que una como Madrid, que todavía está por encima de los 200.

A falta de un futuro inmediato, Manuel Franco, portavoz de la Asociación Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (Sespas), se muestra optimista. Franco insiste en que los datos siguen cayendo :. ‘El problema es la disponibilidad de vacunas. Es lamentable ”. La predicción más clara, siempre con el matiz de que se hace con el supuesto de que las circunstancias actuales no cambian, la da la inteligencia artificial: el programa Precov2 desarrollado por la Universidad de Educación a Distancia (Uned) estima que la incidencia comenzará a aumentar a partir de la próxima semana. En un encuentro telemático organizado este martes por la Asociación Española de Farmacia Comunitaria (Sefac), el médico especialista en enfermedades infecciosas Santiago Moreno confirmó que «si no aplicamos lo aprendido, la cuarta ola será inevitable».

Esta falta de claridad también se apoya tomando el número de casos reportados, que fue de 4.962 el martes, la segunda cifra más baja en un día desde el verano pasado. Con ello, ya hay 3 200 024 diagnósticos en el informe, superando así el límite de 3,2 millones ya superado el 1 de marzo, aunque la cifra se corrigió posteriormente cuando se detectaron errores en la información de Cataluña. La lectura menos positiva es que si se toma la congestión en siete días, que refleja mejor lo sucedido, esta cifra (35 041) es superior a la del lunes (34 092) y ha estado oscilando alrededor de las 35 000 desde la semana pasada.

Por otro lado, el número de muertes reportadas, como refleja la evolución de la pandemia hace casi un mes, sigue disminuyendo. Este martes, las comunidades notificaron 141, la cifra más baja desde el 15 de octubre de 2020. En el acumulado semanal, el descenso es llamativo: son 838, la mitad siete días antes. Desde que comenzó la pandemia, Health ha reportado 72,565 muertes por covid-19.

La ocupación de camas de hospital por personas con covid aumentó del 7,54% hace una semana al 6,67%. Las UCI ya son casi un 20% más bajas. En siete días, pasó de 23,24% a 20,24% este martes.