31 de enero de 2023

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Los toros salen del coma y desafían la pandemia en la Maestranza de Sevilla desde Blog El toro, a los cuernos

El pasado viernes se hizo el alumbrado en la Plaza de la Maestranza de Sevilla: el empresario Ramón Valencia presentó los carteles de la temporada, once corridas de toros, un espectáculo de rejoneo y dos novilladas, catorce celebraciones como catorce rayos de sol que iluminan la profunda oscuridad en la que la La fiesta taurina se ha debatido desde marzo del año pasado.

Bueno para el negocio de Pagés. Muy bueno.

Nunca es tarde cuando la felicidad es buena; en este caso se ha estado esperando, pero estos carteles son la mejor noticia que este 2021 puede ofrecer.

El paso por delante del empresario sevillano -un valor en sí mismo desde que se suspendió la Bolsa de Abril- es un soplo de aire fresco, la constatación de que la fiesta está viva y dispuesta a recuperar parte del tiempo perdido.

¿Fue la Real Maestranza quien ordenó al patrón ofrecer el pago?

Es más importante que haya carteles, empresarios, toreros y ganaderos dispuestos, que el hecho trascendental de que se puedan celebrar las fiestas; Si esto no es posible, no será porque un empresario no trabajó de tal manera que se abren las puertas de la plaza y suenan los golpes. Si no celebran será porque las condiciones sanitarias, ajenas al toro, lo impiden.

Pero el mensaje más optimista que el Sr. El Valencia le dijo al mundo es que los toros han abierto los ojos, salen del coma y quieren desafiar al virus en la arena de la plaza.

Una decisión imprescindible del empresario (de vuelta en el ring por Ramón Valencia) que de alguna manera lo rescató de su repetido silencio la temporada pasada, cuando no abría la boca ni mostraba devoción, que la Maestranza durante todo el año ‘una celebración celebrará.

¿Qué hubiera pasado para que la empresa Pagés tuviera el valor de ‘burlarse’ del virus y de la Junta de Andalucía presentando unos carteles sin la absoluta seguridad de que se podía celebrar?

Responder la pregunta es imposible; Y no solo porque Ramón Valencia es un hombre reservado y críptico, sino también porque es un miembro destacado de la patronal de los grandes empresarios taurinos, ANOET, que se caracteriza por la absoluta falta de transparencia y el escaso apego al riesgo. .

Morante de la Puebla.


Morante de la Puebla. Efe

¿Qué pasó para que el piloto sevillano se atreviera a realizar un triple salto sin red? Porque sin duda supone una inversión económica que sin duda será tan alta como la posibilidad de que el virus impida que la Maestranza abra sus puertas.

¿Será que el Gobierno regional le ha dado esperanzas fundadas de que le permitirá vender el 50 por ciento de la capacidad, que el empresario considera una condición imperdonable, para que las celebraciones no sean una ruina total?

¿O quizás fue el propio Real Maestranza de Caballería, dueño del ruedo, quien le ordenó diseñar el abono?

No olvide que el principal ingreso de la institución educativa es la taquilla de la plaza, de la cual recibe alrededor del 25 por ciento del monto por cada celebración; Hay que tener en cuenta que las relaciones entre los profesores y la empresa Pagés están reguladas por un contrato que contiene una determinada cantidad de espectáculos que deben celebrarse si el tiempo y la autoridad no lo impiden.

¿En qué difícil situación estaría Valencia si no presentase carteles ahora y la crisis sanitaria de abril o mayo posibilita la celebración de festejos? De momento, violaría el contrato con la propiedad de la plaza.

La pregunta sin duda quedará sin respuesta, pero están los carteles como prueba de la mejor disposición, y eso es lo más importante.

Los carteles apuestan por los toros y toreros de todos los tiempos, sin una pizca de innovación

¿Y el abono?

Valencia apostó por lo tradicional, lo seguro, sin ningún hueco por la innovación o la atreverse; los mismos toros y toreros de siempre, con la inevitable excepción de Juan Ortega y el habitual maltrato de Paco Ureña. Y muestra, bueno, muestra la mano de Matilla, ¡lo que llaman el maestro taurino, otro innovador …! , que está a cargo de Morante -cuatro tardes-, Manzanares -tres tardes- y El Fandi y dueño de los toros de García Jiménez.

Pero este no es el momento de aligerar los carteles ya que lo más importante es que existen, aunque se pueden mejorar.

Es incomprensible que la compañía haya decidido que los suscriptores que no tengan acceso a la renovación este año perderán su derecho para las próximas temporadas. Esta es una entrada especial, y los mejores clientes de la empresa no merecen un desaire.

Así le informa la empresa Pagés en una carta en la que también les advierte que no se pueden vender dos entradas juntas -normalmente en las actuales condiciones sanitarias- para mantener la necesaria seguridad entre los espectadores.

Una vez presentada la suscripción, todo depende del curso de la pandemia y de la decisión que tome la Junta de Andalucía.

Y de otra cosa: de la presión que el mundo ejerce sobre el toro.

Este pasado viernes no había nadie frente a la puerta de la Plaza de la Maestranza.

¿Dónde estaban esos miles de empresarios, labradores, toreros, apoderados, espadachines, gerentes, alcaldes, vaqueros y tantos otros que vivían de la fiesta taurina?

Estaban en casa esperando que otros resolvieran su sustento.

Claramente, la salud es la prioridad, pero no vendrá mal si el mundo del toro expresa su necesidad de que el partido se levante de la cama y empiece a caminar, aunque sea la vacilación propia del toro. meses.

Por cierto, el 14 de noviembre el actor Dani Rovira grabó un monólogo en el Teatro Soho de Málaga que se puede ver en Nexflit. La crisis de salud era más grave en aquellos días de lo que es hoy, pero las imágenes muestran una caseta llena de espectadores. Y es una valla cerrada.

Por otro lado, aún no se ha encontrado un brote del virus en ninguna de las fiestas celebradas la temporada pasada.

En ese momento, los toros salieron del coma y desafiaron al virus; quizás del gesto de valentía podría haber llegado a la conclusión de que las circunstancias tendrían que cambiar mucho para que no se celebraran las fiestas anunciadas en Sevilla.

Si es así, ojalá sea por el esfuerzo y la dedicación de Ramón Valencia y la Real Maestranza, y no por la solidaridad del mundo taurino. Y el que tenga oídos para oír, oiga …